martes, diciembre 30, 2008
miércoles, diciembre 03, 2008
jueves, noviembre 15, 2007
jueves, septiembre 27, 2007
Estadística
Números andando por la ciudad,
matriculados sin ruedas
advirtiendo la varianza
y dividiendo su apariencia
en dos columnas,
la del trabajo y el hogar,
números vagando por la ciudad
sin pleno al quince en su quiniela,
incógnitas despejadas
por las noches,
elevando al cuadrado
sus ideas
que tienden a infinito,
ceros a la izquierda,
décimas de fiebre,
sudorosos números
indivisibles entre dos.
Poema: Nacho Montoto©
Fotografía: Luna Miguel©
martes, septiembre 25, 2007
domingo, septiembre 16, 2007
Demagogos
Y se escandalizan
al ver besarse a dos maricones (gays),
por ser gays (maricones).
Y se echan las manos a la cabeza
al ver a dos putas (prostitutas) haciendo la calle,
por ser prostitutas (putas).
No soportan ver a dos tortilleras (lesbianas)
tocándose bajo los árboles,
porque son lesbianas (tortilleras).
Gritan a los negracos (negros) en los estadios
por ser negros (negracos).
Escupen a los blanquitos (blancos) en Harlem,
por ser blancos (blanquitos)
e insultan a los que venden su culo
porque son chaperos (homosexuales que ejercen la prostitución).
¿Y los moros? (gitanos)
Al agua, todos al agua,
que esos flotan.
Cada cosa por su nombre ¿No?
A ver quién se atreve a dar el paso,
basta de sensacionalismos (la prensa)
Cada cosa por su nombre ¿No?
Todos después se llaman progresistas (demócratas),
y no dejan de ser fascistas (fachas)
disfrazados bajo la ideología.
Insultando a la inteligencia humana
con debates sobre igualdad,
igual da.
Hipócritas (Políticos).
Poema: Nacho Montoto©
Fotografía: Luna Miguel©
lunes, abril 09, 2007
La hoja de latón
Probablemente la hoja de latón corte uno de los dedos
que ahora apresan al lápiz de la palabra estancada,
es obvio que la razón es el sometimiento nítido
de la mente sobre el sentir,
se dilapida un latido, se encierra en un cajón
y las telarañas visten aquellas letras de la infancia,
de la juventud, la senectud literaria en madera de pino
cual ataúd que cobija un cuerpo ya alimentado de gusanos.
Se escancia el buen vino en un vaso de cristal como se prueba
una boca en un beso de carmín, en lugar de beber de la bota directamente,
en lugar de beber de un beso desnudo sin los ropajes del pintalabios.
Escucho cómo mansamente las preguntas de ayer, de hoy, de mañana
son exactas, iguales y perdidas en las bocas y en el temor de la pólvora
en los labios ajenos del tiempo.
Los sollozos permanecen esclavos de los mismos ojos,
los lagrimales hollados en los párpados perdidos de los seres humanos,
abandonados en el mismo lugar de hace siglos,
caníbales del dinero, vomitando perdones incompasibles,
acompasados por la fusta de la deidad humana,
los peores profetas de piedra caliza y acento extranjero.
Silente modorra, excusa baldía de un sol fermentado,
casi apagado por millones de puntos negros
que pululan por la corteza terrestre,
buscando un quiero y no puedo.
Continuo devenir de la misma mentira,
la alegría es tan sencilla
que da pereza el malgastar una vida entera en ella,
se gana más haciendo la guerra,
se entretiene uno más eyaculando su vergüenza en las bocas del hambre,
acrecentando la pérdida de humanidad,
llenando los bolsillos de la pobreza de bombas millonarias
que huelen a sangre y sudor podrido en pieles quebradas
que abrigan el capricho de la ignorancia.
Probablemente la hoja de latón caiga sobre alguna cabeza
procurando un corte limpio, suave, dulce y casi deseado,
provocando la calma y el descanso del lápiz.
Poema: Nacho Montoto©
Fotografía: Luna Miguel©






